De una obsoleta mesita de noche a una encantadora mesita auxiliar
-de noche, de apoyo, de lavabo, de entrada...-.
En tonos piedra, sencilla y sutil.
Cuando estudiaba en la universidad tenía una compañera con la que en ocasiones nos preparábamos juntas algunos exámenes. Me sorprendía su capacidad de memorizar lo que estaba leyendo, me daba la impresión de que no tenía ninguna intención de entenderlo, de que sólo le interesaba retener las palabras, no el concepto, para después reproducirlas en el examen.
Me marcho soltando un sapo por la boca que solo me sirvió, si es que me sirvió de algo, para cabrearme aún más.
Sí, los medios nos vienen hablando de esa partícula, hasta ahora maldita por escurridiza, a la que se han emperrado en acompañar con esa preposición de pertenencia y que, emulando la novela de Dan Brown "Angeles y Demonios", la popularizan con el nombre de Partícula de Dios.
Se pueden tomar en consideración otros puntos de vista, deberían incluso tomarse en consideración si de quien parten los consejos es una persona a la que se respeta y se quiere y que te respeta y te quiere. Pero ¿cuantas veces no sirve de nada que el otro te entienda?. Cuántas veces a pesar de las buenas intenciones del otro uno lo único que quiere es explicar, que le escuchen, pensar en voz alta, contar en qué está así sin más....
Hablo de aquellos que en un momento determinado se olvidan, obvian o ignoran la presencia de otro... Aquellos con los que uno se siente invisible. Personas descorteses e irrespetuosas incapaces de ponerse en la piel del otro. Personas que no te miran cuando hablan, que te excluyen mientras incluyen a otros. Que dejan patente que no les interesas lo más mínimo, ni en positivo ni en negativo.
Al despedirnos nos cogimos de la mano... como si fuésemos a seguir callejeando juntos, instantes después estábamos caminando en direcciones opuestas.
Iba montada en el autobús de la manita de su madre esperando que llegase su parada.... Yo de pié a su lado esperando lo mismo.... Veo que la niñita se queda mirando fijamente y con aire pensativo a otro pasajero situado tranquilamente un poco más allá. La niña tira con una mano de su madre mientras sube la otra hacia su cabeza y pregunta con ademán de rascarse: "¿mamá, los calvos tienen piojos?".
Reconozco que yo este tipo de llamadas las llevo muy mal y a sabiendas que puedo incluso resultar bastante borde en mi respuesta esta vez ya no solo de puro borderío era el caso, pero es que no se me ocurre ninguna respuesta más obvia que decirle "mire señorita, ahora tengo mucha prisa pero en cualquier caso es evidente que no me he muerto así que no tengo ninguna referencia para valorar si estoy satisfecha o no... pero si le sirve de algo apunte que sí a todo y nos ahorramos este tiempo que ahora no puedo perder. Muchas gracias y buenas tardes".
Ya no cabe ni aquello que dentro de lo malo lo menos malo, escuchas a unos que te cuentan que si para salir de la crisis austeridad que lo contrario es despilfarro y a los otros que te cuentan que nanai que de despilfarro nada que a eso se le llama estimular el crecimiento.
Difícil era negarle nada a ese angelito de bucles dorados que por no pedir no pedía ni compañía en sus noches de monstruos y fantasmas.
Ahí de pié, descalza y adormilada, a través de esa ventanuca, viví mi primer amanecer. Se acababa la noche pero aún no era de día, creo recordar algún piar muy muy dulce, o redondo o cálido o dulceredondoycálido....