Hace poco menos de un mes me dieron una noticia que va a cambiar considerablemente mi ritmo de vida. En el momento tuve una mezcla de rabia y pena, en proporción variable dependiendo del día... Después me invadió un efecto de bloqueo mental, una especie de indigestión espiritual sin sentimiento, solamente una sensación de desconcierto y desamparo.
Sabía que se trataba de asumir y que tarde o temprano lo haría, aunque no sabía cuando...
Y ese día llegó sin saber cómo, sin esperarlo, sin previo aviso... llegó y ya está.
Martes, veinticinco de enero, medio día, de vuelta a casa. Me descubro redescubriéndome, "vuelvo a ser yo".
Esa misma tarde fui a hacer TaiChi, mi instructor me preguntó que cómo estaba y me insinuó algo de los meridianos, la verdad es que no sabía de que me estaba hablando pero me pareció interesante y he investigado.
Os cuento, cortito y resumido...
Los meridianos son recorridos imaginarios que nos permiten trazar canales naturales de flujos de energía.En el globo terrestre los meridianos son semicírculos perpendiculares al Ecuador que convergen en los polos y que basándonos en el movimiento de la tierra al rededor del sol, nos permiten determinar la hora en diferentes partes del mundo.
Según la medicina tradicional china, en el cuerpo humano también existe una red de canales o meridianos que atraviesan el cuerpo de abajo hacia arriba y viceversa.
En el ser humano los meridianos serían los encargados de controlar el flujo de Energía Vital (Qi)* -los órganos las emociones, los pensamientos, las actitudes, serían todo formas de energía vital- si se perturban aparecerían las enfermedades físicas, mentales o emocionales.
No tengo idea de cómo es la cosa, pero tengo la intuición de que esa noticia bloqueó alguno de mis meridianos y "enfermé" emocionalmente... pero lo que me resulta aún más curioso es saber el motivo o el mecanismo inconsciente que hizo que se desbloqueara...
Adaptarse o morir?
*La idea de Energía Vital ha existido siempre en todas las culturas, los griegos hablaban de Pneuma, los latinos de Anima, los hebreos la denominaron Maná, los hindúes Prana, los japoneses Ki y los musulmanes Barakka.